viernes, 8 de noviembre de 2024

y cátate

 




   Cuando las cosas no eran aún, Mebere, el Creador, hizo al hombre con tierra de arcilla. Tomó la arcilla y modeló un hombre. Así dió comienzo este hombre, y comenzó como lagarto. Al lagarto, Mebere lo puso en una alberca de agua de mar. Cinco días, y aquí tenéis: pasó cinco días con él en la alberca de las aguas, y lo tuvo metido dentro. Siete días: estuvo dentro siete días. Al octavo día, Mebere fué a mirar y cátate que el lagarto sale, y cátate que ya está fuera. Resulta que es un hombre. Y dice al Creador: Gracias.











'Leyenda de la creación'

en "Antología Negra"

Blaise Cendrars

trad. Manuel Azaña

ed. Siglo Veinte (1944)

jueves, 7 de noviembre de 2024

cada encuentro

 




   Cada encuentro (verdadero) es el relato de una anunciación. 

   Que anuncia la vida con la palabra. Al menos lo que se nos representa por la palabra, cualquier cosa que lo fecunda sin tocarlo, que necesita ser admitido, llevado, que enjambra más lejos esta palabra sin embargo destinada a usted solo. 

   (...)

   Lo imprevisible, eso, puede enloquecer. Tomarle el gusto es correr el riesgo de perderse verdaderamente, cuerpo y bienes, y querer eso cada día aún más. (...)

   El encuentro es un acontecimiento filosófico. Un deslumbramiento. Es difícil hablar de una experiencia vivida en tanto ella está aún viva, las palabras serán siempre inadecuadas para traducir esta cualidad de presencia a un otro, de excitación intelectual, de fiebre de escritura a la cual abre un verdadero encuentro. Al querer explicarlo se arriesga a desnaturalizarlo. A traerlo hacia el lado de las cosas partibles. Ese llamado al cual usted responde no tiene límites, si no es por la capacidad del cuerpo de sostenerlo, de darle hospitalidad precisamente al pensamiento. La filosofía no es otra cosa que la vida en acto, "la vida en la amplitud", escribió Patocka. Una parte de muro blanco iluminado por el sol de septiembre es suficiente, en su simplicidad, para resumir lo que en el real nos aparece sin llegar nunca a nosotros. Y es ese doble movimiento a la vez de presencia para nuestra percepción –simple, unívoca– y ese retiro al interior mismo de lo visible que lo funda, eso que lo vuelve absolutamente singular, que nos obliga a pensar. A amar también, si por amar entendemos este encuentro de un otro que nos conmociona alcanzándonos al corazón y nos abandona también, exactamente. 

   ¿Qué es lo inesperado? ¿Es lo que lo alcanza más allá de los límites que había prescripto su imaginación? Lo inesperado toma raíz en la esperanza y en la derrota, al mismo tiempo que la realiza.

   (...)

   Un encuentro. ¿Por qué tenemos tanto miedo? ¿Qué le va a suceder a usted? Es como si de repente el mundo le penetrara la piel. Es la historia de usted que lo atrapa. Avanzamos allí donde otros antes que nosotros ciertamente avanzaron pero cada vez es única. Inédito. Así opera lo inesperado, no realiza un promesa, la desborda por todas partes. 

   Entrar en esta historia, decirle sí al encuentro, es aceptar ser desposeído. ¿Pero eso qué quiere decir? ¿Un ser nunca le pertenece a usted? No, ni su amor, ni su pasión, ni siquiera su presencia. Todo puede desaparecer, olvidarse, perderse. Hay que estar loco para hacer esa apuesta insensata por el amor. Es esta inconsciencia misma que es magnífica, contraria a todas las estrategias de compromiso de la neurosis. ¡Pero, Dios, qué profundos son los miedos que nos habitan...!











de 'Un encuentro' (fragmento)

en "En caso de amor"

Anne Dufourmantelle

trad. Karina Macció

ed. Nocturna (2021)

miércoles, 6 de noviembre de 2024

nadie tan atrevido

 





   Llegaron entonces al Puente de la Espada; 


no había nadie tan atrevido que no llorara de miedo por él. 












en "Lanzarote del Lago - El Libro de Meleagant"

trad. Carlos Alvar

ed. Alianza (1988)


domingo, 3 de noviembre de 2024

cómo había de hacerse

 






   Y así trataron otra vez de hacer otras criaturas. Los dos Formadores hicieron un cuerpo de barro, pero era pesado, sin movimiento, y como el lodo estaba blando todo se desmadejaba. Hablaba, pero no tenía entendimiento y se deshacía en el agua. 

   Y viendo esto los Creadores, lo deshicieron y consultaron a los viejos adivinos Ixpiyacoc e Ixmucané cómo había de hacerse al hombre.













del "Popol Vuh"

versión: Albertina Sarabia E.

ed. Porrúa (1973)

miércoles, 30 de octubre de 2024

martes, 29 de octubre de 2024

personalidades

 






Yo no tengo una personalidad; yo soy un cocktail, un conglomerado, una manifestación de personalidades.


En mí, la personalidad es una especie de furunculosis anímica en estado crónico de erupción; no pasa media hora sin que me nazca una nueva personalidad.


Desde que estoy conmigo mismo, es tal la aglomeración de las que me rodean, que mi casa parece el consultorio de una quiromántica de moda. Hay personalidades en todas partes: en el vestíbulo, en el corredor, en la cocina, hasta en el W. C.


¡Imposible lograr un momento de tregua, de descanso!


¡Imposible saber cuál es la verdadera!


Aunque me veo forzado a convivir en la promiscuidad más absoluta con todas ellas, no me convenzo de que me pertenezcan.


¿Qué clase de contacto pueden tener conmigo —me pregunto—todas estas personalidades inconfesables, que harían ruborizar a un carnicero? ¿Habré de permitir que se me identifique, por ejemplo, con este pederasta marchito que no tuvo ni el coraje de realizarse, o con este cretinoide cuya sonrisa es capaz de congelar una locomotora?


El hecho de que se hospeden en mi cuerpo es suficiente, sin embargo, para enfermarse de indignación. Ya que no puedo ignorar su existencia, quisiera obligarlas a que se oculten en los repliegues más profundos de mi cerebro. Pero son de una petulancia... de un egoísmo... de una falta de tacto...


Hasta las personalidades más insignificantes se dan unos aires de trasatlántico. Todas, sin ninguna clase de excepción, se consideran con derecho a manifestar un desprecio olímpico por las otras, y naturalmente, hay peleas, conflictos de toda especie, discusiones que no terminan nunca. En vez de contemporizar, ya que tienen que vivir juntas, ¡pues no señor!, cada una pretende imponer su voluntad, sin tomar en cuenta las opiniones y los gustos de las demás. Si alguna tiene una ocurrencia, que me hace reír a carcajadas, en el acto sale cualquier otra, proponiéndome un paseíto al cementerio. Ni bien aquélla desea que me acueste con todas las mujeres de la ciudad, ésta se empeña en demostrarme las ventajas de la abstinencia, y mientras una abusa de la noche y no me deja dormir hasta la madrugada, la otra me despierta con el amanecer y exige que me levante junto con las gallinas.


Mi vida resulta así una preñez de posibilidades que no se realizan nunca, una explosión de fuerzas encontradas que se entrechocan y se destruyen mutuamente. El hecho de tomar la menor determinación me cuesta un tal cúmulo de dificultades, antes de cometer el acto más insignificante necesito poner tantas personalidades de acuerdo, que prefiero renunciar a cualquier cosa y esperar que se extenúen discutiendo lo que han de hacer con mi persona, para tener, al menos, la satisfacción de mandarlas a todas juntas a la mierda.










Oliverio Girondo

'Espantapájaros 8'


gracias Fede por la transmisión + transcripción

lunes, 28 de octubre de 2024

la subida

 






Kilima muzuri mbali

Karibu kinamayuto.




¡Qué bella es a lo lejos la montaña!

¿por qué ha de ser tan dura la subida?









–canto de porteadores negros–

de 'Cuadernos de América  (mayo-noviembre de 1942)'

en "El conocimiento sobrenatural"

Simone Weil

trad. María Tabuyo y Agustín López

ed. Trotta (2003)