domingo, 18 de octubre de 2026

ofrenda votiva

 

 



Pan, una granada que ríe con su numerosa

risa bermellón por los semiabiertos labios;


y en su frondoso tallo un pingüe, de arrugada 

piel, caudato, umbilicado higo;


Y una madura oliva que en la salmuera está

ensaboreciéndose; y sin hollejo una tierna nuez;


también un racimo denso de turgentes granos, negro

como el rizado cabello de un efebo; y dos


membrillos, casi gemelos en sus túnicas de oro;

y un pepino sobre su hoja; y dos


peras, jugosa la una, que apaga la sed, áspera la otra,

que incita a beber al bebedor; y algunas 


almendras tan tiernas que temen ser mordidas;

y una piña, cerrada aún por la tenaz


resina; y, bien empapadas, cinco hogazas untuosas

sobre una mesa nítida; y algo de miel


rubia; y un vaso de nardo puro; y una taza de arcilla,

de doble asa, donde la caprina leche


cuájase; y vino puro que extraído fue por la espita

prudentemente, sin turbar la cuba:


Pan, estas ofrendas te consagra en el antro Lamón

el arcadio, y otras más ricas te promete además,


si en el nuevo certamen de flauta, oh Pan, tú le asistes

e, invisible, soplas por sus cañas.


Yo no los frutos, sino las siete cañas agudas

te consagro, bien entretejidas con olorosa cera.


Largo tú me seas de frutos en la breve estación:

¡a mis placeres, Pan, y a la dulce Invitada!









'Ofrenda votiva'

en "Canto Nuevo"

Gabriele D'Annunzio

trad. Fernando Iscar

ed. Lumen (1987)

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