viernes, 14 de octubre de 2016

cómplice






¿Qué loca aceptaría ser amante de los gigantes?
¿Quién podría hallar placer en el lecho con un monstruo?
¿Quién podría ser la esposa de demonios,
cómplice de su simiente de la que nacen monstruos,
y, con un gigante salvaje,
compartir la yacija?
¿A quién se ve acariciando espinas
o poniendo besos puros en el cieno?
¿Quién aceptaría la desigual unión de su tierno cuerpo
con miembros velludos?
Cuando la naturaleza protesta
no se saborea en pleno el solaz de Venus,
y no conviene que monstruos
celebren su amor con mujeres.












'Réplica de Gro'
cit. en "Del mito a la novela"
Georges Dumézil (1898-1986)
trad. Juan Almela
ed. Fondo de Cultura Económica (1993)

jueves, 13 de octubre de 2016

la laguna






PRONTO HARÍA demasiado calor. Kerans se asomó al balcón del hotel, poco después de las ocho, y observó cómo el sol subía detrás de las matas espesas, las gimnospermas gigantes que se amontonaban sobre los techos de los almacenes abandonados, a cuatrocientos metros de distancia, en el lado oriental de la laguna. El implacable poder del sol atravesaba las frondas tupidas y oliváceas, y los rayos refractados y romos martilleaban el pecho y los hombros desnudos de Kerans, que transpiraba ahora. Kerans se puso un par de lentes oscuros, protegiéndose los ojos. El disco solar no era ya una esfera definida, sino una vasta elipse creciente que se extendía en abanico a lo largo del horizonte oriental, como una colosal bola de fuego, transformando con sus reflejos la superficie plúmbea e inerte de la laguna en un brillante escudo de cobre. A mediodía, cuatro horas más tarde, el agua parecería un fuego encendido.
















J. G. Ballard (1930-2009)
'En la playa del Ritz' (fragmento)
en "El mundo sumergido"
trad. Francisco Abelenda
ed. Minotauro (1988)

miércoles, 12 de octubre de 2016

primer cómputo (temporalia XXII)





Este sol era (el de) 4 tigres: (duró) 676 años. – Éstos (los hombres) la 1ạ vez, por todas partes, (de los) tigres fueron comidos en el Sol (o día) 4 tigres; y lo que comían = 7 Malinalli = eran los frutos de la tierra; y con esto vivieron 400 años, más 10 X 20 = 200 años, más 3 X 20 = 60 años, y luego más 15 años, más 1 (676 años) ; y desde que de las fieras fueron comidos (pasaron) 10 años, más 3 años (13 años) hasta que perecieron del todo; hasta que fueron acabando; y cuando se destruyó (o desapareció) el Sol, pues su año de ellos era una Caña; y cuando comenzaron a ser comidos (fue) un día ferial (o signo) 4 tigres; y también el mismo cuando llegaron a concluir. Cuando se destruyeron del todo.






















'Los 4 soles cosmogónicos' (fragmento)
en "Mitos Indígenas"
selecc. Agustín Yáñez
UNAM (1964)

martes, 11 de octubre de 2016

el nuevo mundo





   Cuando el mundo se acaba, se acaba de manera ligeramente distinta para cada una de las almas que entonces están vivas para verlo; el final no llega de una vez, sino que pasa y vuelve a pasar por el mundo como los escalofríos que recorren la piel de un caballo. La llegada del fin quizás al principio sólo levantara y sacudiera un condado, un barrio y no los de alrededor; podría encresparse sensiblemente bajo los pies de estos fieles que van a la iglesia y no de aquellos que acuden a la taberna en la misma calle, quebrar la paz de esta calle solamente, de esta familia, de esta niña de esta familia que en ese momento levanta la mirada de las tiras cómicas del domingo y sabe con absoluta certeza que nada volverá a ser igual.
   Pero aunque el mundo se acaba para algunos antes que para otros, cada uno de los que pasa por eso –o eso pasa por ellos– podrá mirar atrás y saber que ha pasado del viejo mundo al nuevo, en el que, quiera o no, ha de morir: lo sabrá aún cuando a su alrededor sus vecinos sigan viviendo en el viejo mundo, entre sus viejos consuelos y sus viejos temores. Y ésa será la prueba: que en los rostros de sus semejantes verá que ellos se han quedado atrás; sabrá, por cómo lo miran, que ha pasado con vida al otro lado.














John Crowley
'Uxor' (fragmento)
en "Dæmonomania" 
trad. Marta Heras 
ed. Minotauro (2003)

versión: R.M.

lunes, 10 de octubre de 2016

capacidad







   ¿Qué quería decir con su pregunta sobre la "capacidad de configuración de mitos"? 
  El contemporáneo sólo tiene capacidad para configurar hechos. Se le cuenta como voto, como contribuyente y asalariado, como especie que sobrevive en los archivos de los registros civiles y en los ministerios. Su memoria desciende al sepulcro junto con sus nietos.
   La capacidad de configurar anécdotas es más poderosa, está preñada de historia. En ella se condensa el género con sus caracteres, ella marca con su sello por cientos de años. Por el cristal se conoce una montaña y por la moneda un metal. No hay aquí un privilegio de papas y emperadores: un monje, un campesino, un bufón pueden hacerlo con mayor eficacia.
   La capacidad de configurar mitos es, en cambio, ahistórica, no está sometida a un origen y una evolución; repercute de manera incalculable e imprevisible sobre la historia. No pertenece al tiempo, sino que lo crea.
   A esto se debe que los períodos finales, en los que se ha agotado la sustancia histórica y ya ni siquiera puede garantizarse el orden zoológico de la especie, estén desde siempre indisolublemente vinculados a una oscura y no expresada expectativa. La teología desaparece bajo la arena, cede el puesto a la teognosis: ya no se quiere saber nada más de los dioses: se los quiere ver.















Ernst Jünger (1895-1998)
"Eumeswil"
trad. Marciano Villanueva
ed. Seix Barral (1980)



domingo, 9 de octubre de 2016

todas las ligaduras





Un cierto anacoreta, que había abandonado el mundo, dijo: «A uno que, como yo, ha cortado ya todas las ligaduras que lo aferran al mundo, lo único que le cuesta abandonar es ese trocito de cielo que ves». Y me pareció que tenía razón.




















Kenko Yoshida (1284-1350)
nro. 20
en "Tsurezuregusa"
trad. Justino Rodríguez
ed. Hiperión (2009)

sábado, 8 de octubre de 2016

paso












me abro paso por el prado de la sierra

precedido de artrópodos acróbatas



























Ricardo Messina
de la 'Suite Serrana'
(inédita)