viernes, 24 de febrero de 2017

los palacios de quince moradas (alchimia XX)





   Entrad en los palacios de quince moradas donde el rey, la frente rodeada por una diadema, está sentado sobre un trono elevado, sosteniendo en la mano el cetro del mundo entero.

   Ante él, su hijo y cinco servidores que llevan hábitos de diferentes colores están arrodillados y le imploran, pidiéndole que les conceda, al hijo y a los servidores, una parte de su poder. Pero él nada responde a sus demandas.

   El hijo, incitado por los servidores, mata al padre con un golpe de espada, mientras está sentado en su trono.

   Vemos al hijo recoger en su toga la sangre de su padre.

   Una tumba está excavada en la cuarta morada. Su profundidad es de dos palmos y su anchura de cuatro pulgadas.

   En la quinta morada, el hijo quería arrojar a su padre a la cueva y abandonarlo allí, pero (por medio de nuestro arte) allí caen los dos.

   La sexta morada es aquella en la que el hijo pugna por salir, pero alguien (que emana de ellos en la segunda operación) viene y se lo impide.

   Mientras el padre y el hijo permanecen en la tumba que es llamada la séptima morada, acontece la putrefacción de sus cenizas, o un baño muy caliente.












de 'Fórmula y método para perfeccionar los metales viles' (fragmento)
Janus Lacinius Therapus
en "El deseo deseado" y "Fórmula y método para perfeccionar los metales viles"
trad. Santiago Jubany i Closas
ed. Indigo (1997)

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