LA ESFINGE.– ¿Y cómo se pudo llegar a eso?
MEFISTÓFELES.– ¿Cómo? Ni yo mismo lo sé.
LA ESFINGE.– Es posible. ¿Tienes algún conocimiento de las estrellas? ¿Qué dices tú de la hora presente?
MEFISTÓFELES.– (Mirando al cielo).– La estrella corre tras la estrella; la luna cercenada brilla con luz clara, y yo me hallo muy bien en este agradable sitio, calentándome junto a tu piel de león. Lástima fuera encumbrarse a tales alturas. Propón algunos enigmas, o cuando menos alguna charada.
LA ESFINGE.– Defínete solamente a ti mismo. Eso será ya un enigma. Intenta una vez siquiera descifrarlo, lo más íntimamente posible.
de 'En el alto Peneo' (fragmento)
en "Fausto"
Johann Wolfgang Von Goethe
trad. José Roviralta
ed. Cátedra (1996)

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